La teoría de las ventanas rotas y la calidad ambiental

Durante todos los días, sobretodo en los lugares donde siempre transito, noto que la calidad ambiental está asociado con el grado de seguridad que una persona puede percibir de su entorno; por ejemplo, si caminas por Miraflores, el grado de seguridad es mayor que en lugares donde se observa paredes con grafitis, calles con basura, bajo o falta de cuidado de los parques, etc.

Sobre los gestores de la solución del problema de la seguridad, esos que hacen de tu hígado un paté, es decir nuestras autoridades, creen que es suficiente con solucionar el problema incentivando el refuerzo policial, apoyando al serenazgo, invirtiendo en cámaras de seguridad, entre otros (referente a la vigilancia); no quiero decir que no esté bien, pero sólo se está proponiendo acciones correctivas y no preventivas.

Quiero decir que la mejora de la calidad ambiental, además del plan de seguridad ciudadana, genera un cambio de conductas en las personas que lo habitan, ya que al encontrar tales ambientes mejorados, el punto de vista de cada persona cambia y uno se siente vigilado ya que "hay alguien quien mantiene el ambiente mejorado y posiblemente es un francotirador", tampoco tanto; muchas personas de origen extranjero eligen vivir en Miraflores ya que se "sienten" seguras por ser un lugar bonito para vivir, además de que en el distrito existe un plan de seguridad ciudadana, escuché rumores de algunos extranjeros que tienen francotiradores en los edificios.

Todo lo anterior mencionado está relacionado con la Teoría de las Ventanas Rotas, el título viene de lo siguiente: "Consideren un edificio con una ventana rota. Si la ventana no se repara, los malandros tenderán a romper unas cuantas ventanas más. Finalmente, quizás hasta irrumpan en el edificio, y si está abandonado, es posible que sea ocupado por ellos o que prendan fuegos adentro". Una buena estrategia, indica la teoría, es arreglar los problemas cuando aún son pequeños, aunque con el siguiente caso sacarán sus conclusiones.

Comprobando aún más la teoría, los investigadores realizaron un experimento el cual trata de poner dos carros (con las mismas condiciones) en dos zonas de New York; uno en la zona con alto riesgo delictivo y el otro en la zona más segura de la ciudad. Como sospecharán, el carro ubicado en la zona más riesgosa fue desmantelado en un día, mientras que el otro quedó intacto. Posteriormente, para poner las cosas más sabrosas, un investigador, asegurándose que nadie lo chekeara, cogió un piedrón y reventó una de las lunas del carro. Horas mas tarde, las personas al notar que no había alguien que respondiera por el carro comenzaron a desmantelarlo al igual que las personas de la zona más riesgosa. Los investigadores explican que las personas al ver la ventana rota del carro, el código psicosocial se rompe y se dejan conducir por conductas delictivas.

Ahora bien, con respecto a los lugares que transitaba (con problemas ambientales), donde experimentaba la sensación de inseguridad, una de las soluciones propuestas sería mantener limpio las calles, libre de basura, mejorar el aspecto en general, es probable, según la teoría, que las personas cambien de conductas inadecuadas a favorables para el ambiente; no obstante, aún sigo creyendo que una dosis de educación ambiental y un plan de seguridad siempre será necesario.